EntreEducadores

21 febrero 2012

Los textos escolares y el ataque a los colegios

Archivado en: Docencia,Educación,Gestión educativa,Normatividad,Perú,Sociedad — entreeducadores @ 10:31 pm

Edistio Cámere

Suele ser una práctica frecuente que semanas previas al inicio de las clases la escuela suba al podio mediático de los acusados. Esta vez cogieron como reos a los textos escolares. Como es de suponer, la campaña se origina por la comisión de praxis inmorales por parte de algunos colegios coludidos con algunas editoriales o viceversa.

Pero es muy importante advertir que ‘algunos’ no son ‘todos’ aunque formen parte del todo. Pero la gracia de la noticia es incluir a todos en una misma categoría y a partir de allí establecer gratuitamente generalizaciones que hacen más daño que el bien que pretenden.

Soy un convencido de la noble misión de la escuela como institución que educa y colabora con los padres de familia en la formación de sus hijos, por tanto no puedo menos que ponerme de lado de tantos y tantos centros educativos que día a día se esfuerzan por dar una educación de calidad, a pesar de las dificultades de toda índole. Al respecto, me permito hacer algunos apuntes:

1.- No creo que sea noticia de titulares el descubrir que las personas somos débiles, capaces de cometer errores y actos que riñen contra la moral. Si somos proclives a actuar en ese sentido, quiere decir que en todos los sectores productivos y de servicios ocurre lo propio.  ¿O es que se piensa que los únicos ‘humanos’ son los educadores y que el resto del cuerpo social es inmaculado?

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13 febrero 2012

La cercanía afectiva en la educación

Archivado en: Adolescencia,Docencia,Educación,Familia,Orientación — entreeducadores @ 12:03 am

Edistio Cámere

El sol inicia su repliegue. Una jornada más de trabajo se revestirá de ayer. Un grupo de trabajadores se dispone a guardar sus implementos agrícolas en el recinto ordinariamente destinado a ese fin. A pocos metros, a causa de una accidental maniobra, el tractor detiene imperiosamente su marcha porque una llanta ha caído en una cuneta. El resto de compañeros acude en auxilio pues no queda más alternativa que halarlo con sogas mientras que otro grupo apostado junto a la rueda atollada intentará levantarla. La operación resulta trabajosa, los intentos se suceden. No lejos de ahí unos niños despliegan entusiasmo y habilidad para alzarse con la victoria del gran partido de fútbol de ese día. De pronto, uno de ellos atraviesa el campo a gran velocidad ante el desconcierto de sus compañeros quienes lo siguen con la mirada para dar con la causa de tal comportamiento: su padre estaba entre los que tiraban de la soga. Sin decir palabra, se ubicó delante de él y comenzó a jalar con fuerza, mientras el padre hacia lo propio.

Con respecto al fin buscado, la intervención del niño sabe más a estorbo que a ayuda, por tanto, desde la lógica de su seguridad sería hasta educativo que el padre lo disuada de participar. Sin embargo, el mérito del padre fue darle la oportunidad de compartir e introducirlo en una porción de su experiencia. Ciertamente, corta puede ser la edad pero no necesariamente corta la comprensión de la realidad. Un niño ayuda sin pensar en el resultado, le interesa más estar-junto-a, pero no un puro estar, sino hacer -en este caso- lo que hace su padre. Por la vía de la imitación uno se apropia de determinados modos de conducta observados en una persona que, cuanto más significativa mejores  serán tanto la disposición como la motivación para hacerlo; pero en la relación de un hijo con su padre, la imitación no “se limita a una u otra peculiaridad del modelo sino que se extiende a la totalidad de la otra persona” (…) Más aún, “la identificación es la manifestación más precoz de una ligazón afectiva (…) [1]

“En el ámbito familiar no educan tanto las palabras como las acciones compartidas. La educación no se realiza mediante la comunicación objetiva sino mediante la subjetiva o existencial” (Altarejos, F.)[2] Es en el diario con-vivir donde el padre enseña a su hijo con la silenciosa pero eficaz manifestación de su obrar personal.  En la familia sus miembros coexisten en simultaneidad de manera que el ser- como se es de cada uno se torna en expresión máxima de la educación. No hay existencias neutras. Cada existencia es una inmejorable posibilidad para el despliegue de otra. En cierto modo, somos corresponsables del crecimiento como persona de quien coexiste con uno, más todavía los padres con sus hijos. Dicha corresponsabilidad vendría a ser – junto con el amor- el motivo para ocuparse con renovada ilusión en el propio desarrollo y formación personal.

Regresando a la escena del padre con el niño que juntos tiraban de la soga, cabe un comentario final. Al compartir acciones con el hijo no solamente se le enseña una conducta determinada, también se le afirma en su existencia, sin palabras se le dice: ¡Qué bueno que estés conmigo en este preciso momento! ¡Cuánto comunica el padre a su hijo a través de su presencia cálida y cercana!    


[1] Lersch, Philipp, Psicología Social, Ed. Scientia,  España, 1,967, pág. 72

[2]Bernal, Aurora, Ed., La familia como ámbito educativo, Eds. Rialp, España, 2005, pág. 43

3 febrero 2012

Nueva publicación: ‘La Autoridad de los Padres’

Archivado en: Educación — entreeducadores @ 6:52 pm

Ha salido recientemente a circulación una publicación que aborda, de manera sencilla pero puntual, uno de los aspectos centrales en la formación de los hijos y que tiene incidencia directa en las relaciones interpersonales y en el buen desarrollo social de las personas. Bajo el título ‘La Autoridad de los Padres’, su autor, el educador Edistio Cámere, nos ofrece a manera de apuntes reflexivos lo que implica tener en claro conceptos como la exigencia, la relación padres-hijos, la rectitud de intención, el trato personal, el acto de corregir, lo exigible por la autoridad, entre otros.

 A lo largo de sus 56 páginas, editadas bajo el sello editorial ‘Mar Adentro’, este valioso documento permite a los padres de familia y a toda persona que tiene vinculación directa con la formación de niños y jóvenes, contar con un material que invita a poner en ejercicio el valor de la autoridad como medio educativo y formativo para promover una sana convivencia. “En cierto sentido, ejercer la autoridad es exponerse a pasar un mal rato. Pero evitarlo de modo sistemático trae consigo su debilitamiento. La autoridad se tiene por el hecho de ser padre o madre (educador también) y se potencia o disminuye en la fragua de la vida cotidiana”, señala el autor en la introducción.

Son cuatro capítulos -Los padres como portadores de autoridad; Condiciones básicas para ejercer la autoridad; Dinámica de la autoridad; y, A modo de conclusión- que encierran en sus líneas aspectos que, si bien se viven a diario en el hogar, en la escuela y en cada lugar donde conviven adultos con menores, no son parte muchas veces de la reflexión y debida atención para formar personas más respetuosas y solidarias, producto de una cultura donde el principio de autoridad sea parte de la vida misma.

“La educación no se impone, se propone a personas libres. Esta sentencia resuelve la supuesta contradicción que existe entre autoridad y libertad. Ambos términos no pertenecen a un mismo género: la autoridad se gana, se conquista; en cambio, la libertad es inherente a la persona”, advierte el Lic. Edistio Cámere en uno de los pasajes de su nueva publicación, en la que también señala: “Exigir es corregir, contener acciones de atentan contra la convivencia, pero por sobre todo entraña apelar, sugerir, proponer alternativas en el marco de una relación donde el diálogo y el ejemplo predominan. El hijo necesita referentes, modelos, conductas que iluminen su caminar…”.

‘La Autoridad de los Padres’ puede adquirirse comunicándose con la asociación civil Proforhum: llamando al teléfono 437-3099 o escribiendo a administracion@proforhum.org.pe

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