Por Edistio Cámere
La sociedad actual camina aparentemente sin rumbo fijo. Muchos problemas de toda índole la aquejan. Por tanto, al ciudadano común se le abren tres opciones como postura de vida:
-Primera opción: La solución de los problemas debe venir primordialmente por la acción del poder público formalmente constituido.
-Segunda opción: La solución de los problemas se fundamenta en los avances tecnológicos, en el mercado y en la economía, los mismos que facilitarán el progreso y, en consecuencia, distribuirán los excedentes de los beneficios a toda la población.
-Tercera opción: Ni el Estado ni la tecnología resolverán los problemas.
En consecuencia, el pesimismo y la anomia social cundirán en el ciudadano que se refugiará en el inmediatismo individualista, agravando la desarticulación de la sociedad.






