Por Edistio Cámere
El mundo andino se encuentra hoy en una verdadera encrucijada. La sierra cuestiona, no como geografía inerte sino con todo el peso de las vidas que han logrado su conquista, reclamando un rol activo en el escenario peruano. Con sus erguidas y escarpadas montañas, con su peculiar conformación geofísica -ocupando vastos territorios- y ubicado en la franja media del Perú, interroga impertérrito acerca de su destino y gravitación en un medio donde impera la cibernética, la electrónica, la bolsa de valores, el mercado, la burocracia… ¿Qué rol le corresponde desempeñar? ¿Cuál es su aporte actual a la identidad nacional?
El mundo andino es sui generis en su conformación y constitución, pero no por ello ajeno a la dinámica nacional. La sierra es connatural al Perú, como nación y patria; convencido de la profundidad de esta afirmación, Riva Agüero dice: “La suerte del Perú es inseparable al mundo andino: se hunde o se redime con él, pero no es dado abandonarlo sin suicidarse”. La presencia de los Andes es histórica. No terminó con la Conquista o incluso con la República. Continúa, a tal punto que no se le puede considerar como una etapa superada: Es y será parte de nuestra historia e identidad nacional.

Una mano se levanta a mitad del salón. El profesor espera la pregunta pertinente a la materia impartida. El alumno sorprende: “¿Qué pasa en el Perú, profesor?”. Silencio en el aula. Luego, murmullo general; el tema interesa al grupo. El docente respira hondo, mientras juguetea con la tiza entre sus dedos mira al reloj que, obediente a su fin, no adelantará sus manecillas. Los estudiantes lo observan expectantes. El dilema está planteado: continuar o responder.





